
Mi camino en la lactancia, lejos de lo que todo el mundo me decía sobre una conexión mágica con mi bebé, un proceso dulce, además de ser el regalo de amor más importante que le puedo dar, lo cual es cierto, pero fue una idea bastante romantizada para mi.
Mi historia con la lactancia fue todo menos mágica, no puedo negar la conexión hermosa y el vinculo inexplicable, sin embargo bastante duro, recuerdo que fueron las 3 semanas más dolorosas que he vivido, muchas veces me cuestioné, "esto será normal?" "Cuánto más estoy dispuesta a soportar por amor?", además no tuve una gran producción lo cual me llenaba de angustia constante y desesperación, en el proceso acudi a varias asesoras de lactancia para que me instruyan en el proceso del cual sabía muy poco, me di cuenta que sabia muy poco de la maternidad en general.
Nada me había preparado para el rol más importante en mi vida y entendi que día a día lo iría descubriendo, la maternidad no es un destino es un viaje constante.
Afortunadamente en mi maternar conté con una tribu de amigas que al igual que yo nos íbamos descubriéndonos en este papel, todas con historias distintas y a la vez similares, estábamos de acuerdo en que la lactancia si es un vinculo hermoso con tu bebé, pero es sacrificado, muchas veces doloroso y agobiante, sin embargo y la buena noticia es que, todo pasa, en la maternidad todo es así, todas las etapas vienen acompañas de retos y dulzura.
Para mi la lactancia era la evidencia de lo fuertes y resilientes que somos como mujeres, comprendi no sólo lo que estoy dispuesta a hacer por mi bebé, sino que me vi como su fuente de vida, yo era su todo, mi cuerpo le brindó condiciones adecuadas para su creación, para ser alimento, abrigo y su lugar seguro.
Ella y yo creamos una conexión única y nuestro caminar también lo fue porque no hay lactancias o maternidades perfectas, solo reales.
De ese caminar que cada una vive con su bebé nace Milky Love, quería inmortalizar aquello que sólo nosotras sabemos cuánto significa y lo que nos costó, en una joya tan única como nuestro maternar.
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